UCDM: Referencias alusivas a “Por ti” y “Para ti”

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Thank you Maria Torres from UCDM Universal for this translation!

 

Un Curso de Milagros (UCDM): Referencias alusivas a “Por ti” y  “Para ti” tomadas de la edición web en inglés: 626 resultados
Recopilado por Corinne Zupko

Por años durante mi estudio de Un Curso de Milagros, pasé desapercibida la corta pero importante palabra del inglés “for” que en  español es traducida como “por” o “para”.  Esta pequeña palabra hace una gran diferencia cuando miramos lo que el Espíritu Santo puede hacer  por / para nosotros.

Hice una búsqueda en la edición web de UCDM (publicada por la Fundación de la Paz Interior) y compilé aquellas citas que hablan sobre lo que el Espíritu Santo (o Jesús, o el Cristo en nosotros) hacen por / para nosotros.  Te ofrecemos la referencia de cada cita para que puedas ver su contexto.

Leer estas citas me lleva a una experiencia en la que me siento cuidada y transportada por  el Espíritu Santo.  ¡¡El Espíritu Santo hace tanto por nosotros!! Con razón el ego se siente insultado:

Y se te hace muy difícil darte cuenta que no tienes que sentirte insultado a nivel personal debido a que la proporción de tu contribución y la del Espíritu Santo están completamente fuera de proporción. (UCDM T-18.IV.7:4)

Las citas de UCDM que verás a continuación  demuestran que el Espíritu Santo hace estas cosas (y más) por o para nosotros (algunas referencias tienen que ver con lo que Jesús o el Cristo en nosotros hace).  Él/ Ella:

  • Deshace el error por nosotros
  • Decide por Dios por nosotros
  • Remueve las alucinaciones (ilusiones) de nuestra mente por nosotros
  • Mantiene el error como algo irreal para nosotros
  • Conoce el valor que tenemos
  • Recuerda la voluntad de Dios para nosotros
  • Interpreta por nosotros
  • Logra cosas por nosotros
  • Despertó por nosotros
  • Recuerda por nosotros
  • Juzga por nosotros
  • Ve por nosotros
  • Aprende por nosotros
  • Desaprende por nosotros
  • Toma decisiones por nosotros
  • Hace por nosotros
  • Trasciende el tiempo por nosotros
  • Recuerda la eternidad por nosotros
  • Permite que se lleve a cabo la sanación en nosotros
  • Resuelve problemas por nosotros
  • Hace llamadas al cielo por nosotros
  • Responde por nosotros
  • Perdona todas las cosas

 

Citas tomadas de Un Curso de Milagros:

Si sucumbes al sentimiento de culpabilidad, reforzarás el error en vez de permitir que sea des-hecho. (UCDM, T5.VII.5:5)

 

Por eso sugerí anteriormente que te recuerdes a ti mismo permitir que el Espíritu Santo decida en favor de Dios por ti. (UCDM, T-6.V-B.6:5)

 

Si dejas de desearlas debido a la pérdida de paz que te ocasionan, serán eliminadas de tu mente(UCDM, T-8.I.2:6)

 

Perdonar a través del Espíritu Santo consiste simplemente en mirar más allá del error desde un principio, haciendo que, de esta manera, nunca sea real para ti. No dejes que ninguna creencia que afirme que el error es real se infiltre en tu mente, o creerás también que para poder ser perdonado tienes que deshacer lo que tú mismo has hecho. (UCDM, T-9.IV.5:3-4)

 

Conozco tu valía por ti, y esta valía es lo que te hace íntegro. (UCDM, T-10.III.7:5)

 

Debes preguntar cuál es la Voluntad de Dios con respecto a todo porque Su Voluntad es también tu voluntad. Tú no sabes lo que es, pero el Espíritu Santo lo recuerda por ti.  (UCDM, T-11.I.8:5-6)

 

Deja que sea el Cristo en ti Quien interprete por ti,  (UCDM, T-11.VI.3:9)

 

Lo que ya se ha llevado a cabo por ti tiene que ser tuyo. (UCDM, T-12.II.6:4)

 

Te despertaré como que me desperté a mí mismo, porque desperté por ti. (UCDM, T-12.II.7:2)

 

Cristo, sin embargo, ha puesto la Expiación sobre el altar para ti.  (UCDM, T-12.III.10:5-6)

 

No recuerdas cómo buscar dentro de ti porque no crees que tu hogar esté ahí. Pero el Espíritu Santo lo recuerda por ti y te guiará a tu hogar porque ésa es Su misión.  (UCDM, T-12.IV.5:4-5)

 

Juzgarás contra ti mismo, pero Él juzgará a tu favor.  (UCDM, T-12.VII.12:8)

 

Él ve por ti, al ser tu testigo del mundo real.  (UCDM, T-13.V.9:4)

 

Aún en tus sueños Cristo te ha protegido, asegurándose de que el mundo real se encuentre ahí para ti cuando despiertes. Él ha dado por ti en tu nombre, y te ha dado los regalos que dio. El Hijo de Dios sigue siendo tan amoroso como su Padre.  (UCDM, T-13.VI.13:3-5)

 

El Espíritu Santo deshará por ti todo lo que has aprendido que enseña que lo que no es verdad tiene que ser reconciliado con la verdad.   (UCDM, T-13.XI.11:1)

 

La verdad es verdad. Es lo único que importa, lo único que es real y lo único que existe. Permíteme hacer por ti la única distinción que tú no puedes hacer, pero que necesitas aprender. La fe que tienes en lo que no es nada te está engañando. Deposítala en mí, y yo, a mi vez, la depositaré delicadamente en el santo lugar donde le corresponde estar. Allí no encontrarás engaño, sino únicamente la simple verdad. Y la amarás porque la comprenderás.  (UCDM, T-14.II.3:3-9)

 

Si quieres ser un alumno feliz tienes que entregarle al Espíritu Santo todo lo que has aprendido para así desaprenderlo.   (UCDM, T-14.II.6:1)

 

No te olvides de Él y Él tomará todas tus decisiones por ti, las cuales serán en favor de tu salvación y de la paz de Dios en ti.  (UCDM, T-14.III.14:7)

 

¿Por qué luchas tan frenéticamente por tratar de prever lo que no puedes saber, cuando tras cada decisión que el Espíritu Santo toma por ti se encuentra el conocimiento? (UCDM, T-14.III.16:3)

 

El Espíritu Santo no se demorará en contestar cada pregunta que le hagas con respecto a lo que debes hacer. Él lo sabe. Él te lo dirá y luego lo hará por ti.  Y tú, que estás cansado, verás que ello es más reparador que dormir.  (UCDM, T-14.IV.6:4-7)

 

El Espíritu Santo, que lo recuerda por ti, te enseña sencillamente a eliminar los obstáculos que se interponen entre ti y lo que sabes. Su memoria es tuya. (ICDM, T-14.IV.9:5-6)

 

Y sólo el Espíritu Santo puede contestarle a Dios por ti porque sólo Él sabe lo que es Dios. Todo lo demás que has puesto dentro de tu mente no existe. (UCDM, T-14.IV.10:4-5)

 

Él Espíritu Santo sólo te pide esto: que lleves ante Él todos los secretos que le hayas ocultado. Ábrele todas las puertas y pídele que entre en la obscuridad y la desvanezca con Su Luz. Si lo invitas, Él entrará gustosamente. Y llevará la luz a la obscuridad si le franqueas la entrada a ella. Pero Él no puede ver lo que mantienes oculto. Él ve por ti, pero a menos que tú mires con Él, Él no puede ver. La visión de Cristo no es sólo para Él, sino para ti y para Él. Llévale, por lo tanto, todos tus pensamientos tenebrosos y secretos, y contémplalos con Él. Él abriga la luz y tú la obscuridad. Ambas cosas no pueden coexistir cuando las contempláis juntos. Su juicio prevalecerá, y Él te lo ofrecerá cuando unas tu percepción a la Suya.  (UCDM, T-14.VII.6:1-11)

 

El regalo que rechazaste Él lo conserva en ti. El Espíritu Santo lo salvaguarda ahí para ti. (UCDM, T-14.IX.3:6-7)

 

Toda lección tenebrosa que lleves ante Aquel que enseña lo que es la luz, Él la aceptará, puesto que tú ya no la deseas. E intercambiará gustosamente cada una de ellas por la luminosa lección que Él ya aprendió por ti.  (UCDM, T-14.XI.4:7-8)

 

No hay ninguna lección tenebrosa que Él no haya iluminado ya por ti. Las lecciones que quieres enseñarte a ti mismo, Él ya las ha corregido. No existen en Su Mente en absoluto. (UCDM, T-14.XI.9:6-9)

 

Él desea que aceptes Sus logros como tuyos porque los logró para ti. Y por tal razón, son tuyos. (UCDM, T-14.XI.10:2-3)

 

El tiempo es tu amigo si lo pones a la disposición del Espíritu Santo. Él necesita muy poco para restituirte todo el poder de Dios. Aquel que transciende el tiempo por ti, entiende cuál es el propósito del tiempo.  (UCDM, T-15.I.15:1-3)

 

Da el instante eterno, para que en ese radiante instante de perfecta liberación se pueda recordar la eternidad por ti. Ofrece el milagro del instante santo por medio del Espíritu Santo, y deja que sea Él Quien se encargue de dártelo a ti.  (UCDM, T-15.I.15:10-11)

 

En esta temporada (la Navidad) en la que se celebra el nacimiento de la santidad en este mundo, únete a mí que me decidí a favor de la santidad en tu nombre. (UCDM, T-15.III.7:1)

 

Tú puedes aprender de mí únicamente porque yo aprendí por ti.  (UCDM, T-15.III.9:3)

 

Y permite que todas tus relaciones te sean santificadas. . (UCDM, T-15.XI.10:12)

 

No te valgas de la empatía para otorgarle realidad al pasado y así perpetuarlo. Hazte a un lado tranquilamente y deja que la curación se lleve a cabo por ti.  (UCDM, T-16.I.3:6-7)

 

Deja Su función en Sus manos, pues Él la llevará a cabo sólo con que lo invites a formar parte de tus relaciones y a bendecirlas por ti.  (UCDM, T-16.I.7:9)

 

El Espíritu Santo jamás ha dejado de resolver por ti ningún problema que hayas puesto en Sus manos, ni jamás dejará de hacerlo. Cada vez que has tratado de resolver algo por tu cuenta, has fracasado. ¿No es hora ya de que conectes todos estos hechos y te des cuenta de lo que significan?  (UCDM, T-16.II.9:1-4)

 

Invócale, pues el Cielo responde a Su llamada. Y permítele que Él invoque al Cielo por ti. (UCDM, T-16.VI.12:6-7)

 

En el instante santo esto es lo que se lleva a cabo por ti mientras estés en el tiempo, para de este modo brindarte la verdadera condición del Cielo. (UCDM, T-16.VII.9:7)

 

Mas lo que le entregas a la verdad para que ésta lo use en tu beneficio, se encuentra a salvo de las fantasías.   (UCDM, T-17.I.2:6)

 

Él fue creado para ver esto por ti hasta que tú aprendas a verlo por tu cuenta. (UCDM, T-17.II.1:8)

 

Entrégale el pasado a Aquel que puede hacer que cambies de parecer con respecto a él por ti. (UCDM, T-17.III.7:8)

 

Pues de la misma manera en que todo el sistema de pensamiento del ego radica en sus regalos, del mismo modo el Cielo en su totalidad radica en este instante, que se tomó prestado de la eternidad y se montó en el tiempo para ti.   (UCDM, T-17.IV.11:8)

 

Ahora es el momento en que hay que tener fé. Permitiste que el objetivo se estableciese por ti. (UCDM, T-17.V.6:1-2)

 

Déjala entrar, y ella invocará la fé que necesitas para gozar de paz, y se asegurará de que dispongas de ella. (UCDM, T-17.VIII.2:6)

 

Substituir es aceptar una cosa por otra. Sólo con que examinases exactamente lo que esto implica, percibirías de inmediato cuánto difiere del objetivo que el Espíritu Santo te ha dado y quiere alcanzar por ti.  (UCDM, T-18.I.1:1-2)

 

Deja que Él lleve a cabo la función que Él le asignó a tu relación al aceptarla en tu nombre, y no habrá nada que no contribuya a ella para que se convierta en lo que Él quiere que sea. (UCDM, T-18.V.5:6)

 

Ahí se te libera de todas las leyes de la limitación y se te da la bienvenida a la mentalidad receptiva y a la libertad.  (UCDM, T-18.VI.14:4)

 

Se te ha economizado tiempo porque tú y tu hermano estáis juntos.  (UCDM, T-18.VII.6:3)

 

Tal es el mensaje que yo les di para ti.  (UCDM, T-19.IV-B.3:2)

 

Pon la situación en Sus manos para que Él la juzgue por ti, y di:

Te entrego esto para que lo examines y juzgues por mí.

No dejes que lo vea como un signo de pecado y de muerte, ni que lo use para destruir.

Enséñame a no hacer de ello un obstáculo para la paz, sino a dejar que Tú lo uses por mí, para facilitar su llegada. (UCDM, T-19.IV-C.11:7-10)

 

Y da gracias a Dios de que sea santo y de que se le haya dado el regalo de la santidad para ti. (UCDM, T-19.IV-D.16:3)

 

Contempla el regalo de libertad que le di al Espíritu Santo para ti.  (UCDM, T-19.IV-D.17:6)

 

El hogar que has elegido está al otro lado, más allá del velo. Ha sido cuidadosamente preparado para ti y ahora está listo para recibirte.  (UCDM, T-20.II.8:1-2)

 

Pero ten fe en que Aquel que ve el regalo en ti y en tu hermano lo ofrecerá y lo recibirá por vosotros dos.  (UCDM, T-20.V.7:9)

 

Abre las puertas del santo lugar que cerraste al haber valorado esa “otra cosa”, y lo que nunca estuvo perdido regresará calladamente. Ha sido salvaguardado para ti. La visión no sería necesaria si no se hubiese concebido la idea de juzgar. Desea ahora que ésta sea eliminada completamente y así se hará.  (UCDM, T-20.VIII.1:3-6)

 

Si eres feliz, es porque pusiste tu poder de decisión en manos de Aquel que no puede sino decidir a favor de Dios por ti.  (UCDM, T-21.II.3:6)

 

Y cuando te desvías, Él te recuerda que no hay ningún otro. Su fé, Su creencia y Su visión son para ti. Y cuando las hayas aceptado completamente en lugar de las tuyas, ya no tendrás necesidad de ellas.  (UCDM, T-21.III.4:4-6)

 

Pues Aquel que ama el mundo lo está viendo por ti, sin ninguna mancha de pecado sobre él y envuelto en una inocencia tal que contemplarlo es contemplar la belleza del Cielo. (UCDM, T-21.III.9:9)

 

Deja que toda esa locura quede des-hecha y vuélvete en paz al recuerdo de Dios, el cual brilla aún en tu mente serena.  (UCDM, T-23.I.8:9)

 

Él no ha perdido la capacidad de perdonarte todos los pecados que tú crees haber interpuesto entre él y la función de salvarte que Dios le encomendó.   (UCDM, T-24.II.7:1)

 

En ti reside el Cielo en su totalidad. A cada hoja seca que cae se le confiere vida en ti. Cada pájaro que jamás cantó cantará de nuevo en ti. y cada flor que jamás floreció ha conservado su perfume y hermosura para ti.  (UCDM, T-25.IV.5:1-4)

 

¡Y cuán grande tu alegría cuando él sea libre para ofrecerte el don de la visión que Dios le dio para ti!  (UCDM, T-25.V.5:5)

 

Entregarle un problema al Espíritu Santo para que Él lo resuelva por ti, significa que quieres que se resuelva. Mas no entregárselo a fin de resolverlo por tu cuenta y sin Su ayuda, es decidir que el problema siga pendiente y sin resolver, haciendo así que pueda seguir dando lugar a más injusticias y ataques.  (UCDM, T-25.IX.7:5-6)

 

Los pequeños problemas que ocultas se convierten en tus pecados secretos porque no elegiste que se te liberase de ellos. Y así, acumulan polvo y se vuelven cada vez más grandes hasta cubrir todo lo que percibes, impidiéndote así ser justo con nadie.   (UCDM, T-25.IX.9:1-2)

 

Es fácil entender las razones por las que no le pides al Espíritu Santo que resuelva todos tus problemas por ti.   (UCDM, T-26.II.1:1)

 

Esta es la Causa que el Espíritu Santo ha recordado por ti cuando tú la habrías olvidado. (UCDM, T-28.I.8:1)

 

El perdón-para-salvar es Su tarea y es Él Quien responderá por ti. (UCDM, S-2.III.2:7)

 

El Espíritu Santo en ti os perdona todo a ti y a tu hermano.  (UCDM, T-9.III.7:4)

 

Otras citas maravillosas que encontré son las siguientes:

No puedes ver al Espíritu Santo, pero puedes ver Sus manifestaciones. Y a menos que las veas no te darás cuenta de que Él está ahí. Los milagros son Sus testigos, y hablan de Su Presencia. Lo que tú no puedes ver, únicamente cobra realidad para ti a través de los testigos que hablan en su favor. Puedes cobrar conciencia de lo que no ves, y Ello puede volverse increíblemente real para ti a medida que Su Presencia se ponga de manifiesto a través de ti. Lleva a cabo la labor del Espíritu Santo, pues compartes Su función. De la misma manera en que tu función en el Cielo es crear, aquí en la tierra es curar. Dios comparte tu función contigo en el Cielo, y el Espíritu Santo comparte la Suya contigo en la tierra. Mientras sigas creyendo que tienes otras funciones, seguirás teniendo necesidad de corrección, pues dicha creencia es la destrucción de la paz, objetivo éste que está en directa oposición al propósito del Espíritu Santo.  (UCDM, T-12.VII.4:1-10)

 

Siempre que reconoces que no sabes, la paz retorna a ti, pues has invitado al Espíritu Santo a que retorne, al haber abandonado al ego por Él. No acudas al ego para nada. Eso es lo único que necesitas hacer. El Espíritu Santo, por Su Propia iniciativa, ocupará toda mente que, de esta manera, le haga sitio.  (UCDM, T-14.XI.13:4-6)

 

Una vez que aceptes Su plan corno la única función que quieres desempeñar, no habrá nada de lo que el Espíritu Santo no se haga cargo por ti sin ningún esfuerzo por tu parte. Él irá delante de ti despejando el camino, y no dejará escollos en los que puedas tropezar ni obstáculos que pudiesen obstruir tu paso. Se te dará todo lo que necesites. Toda aparente dificultad simplemente se desvanecerá antes de que llegues a ella. No tienes que preocuparse por nada, sino, más bien, desentenderse de todo, salvo del único propósito que quieres alcanzar. (UCDM, T-20.IV.8:4-8)

 

Sé tan perfecto como Yo, pues nunca podrás estar separado de Mí.  (UCDM, T-28.VI.6:5)